
Según estos demonólogos (Juan Wier y Cornelio Agrippa), Satanás ya no es el soberano del Infierno; ha sido destronado, y en su lugar gobierna Belzebuth. Satanás ha quedado reducido a ser el Jefe del “partido de oposición”. Esta idea, aparentemente caprichosa, tiene necesariamente un sentido. El hecho es que, en los grimorios y en los tratados mágicos, apenas suene el nombre de Satanás, y en cambio se repiten profusamente los del que, según los demonógrafos, componen el partido dominante. Satanás es más conocido de los que no creen en la magia. Es como si los partidos opuestos se hubieran repartido el dominio del mundo y de los hombres, asumiendo Belzebuth el patronato de la superstición y Satanás el de la razón. Belzebuth sería el emperador de los magos y los locos; Satanás, el emperador de los filósofos y los sabios. Uno operaría mediante la credulidad y la psicopatía, el otro mediante el análisis y la crítica.
Vicente Risco: Satanás, historia del diablo.
2 comentarios
Marzo 9, 2006 a las 11:31 pm
neeeeneeee! cómo puede ser que tengas mi misma plantilla! jajajaja Pero que es de nena por Dios! Sabes que Lechu flipó porque esta niña se parece un montón de mí! Incluso el pelo! Cuando lo vi me dio miedo, pero luego pensé que era lo mejor….
Te pasarás a WordPress o qué?
Marzo 10, 2006 a las 12:32 am
no yet, espero primero acostumbrarme un poco a esto, y despues veremos…
Saludos, Sis!